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Descripción: El leopardo (Panthera pardus), mamífero
carnívoro de la familia de los félidos, tiene un cuerpo
largo con patas cortas y vigorosas. Pelaje denso y suave, marcado
con numerosas manchas oscuras sobre un fondo amarillento. Menos
vigoroso que el león, pero mucho más ágil.
Las hembras son notablemente más pequeñas.
Hábitat-Distribución: Desde las selvas densas
hasta las zonas secas abiertas, al borde del Sáhara y en
las grandes altitudes de las montañas. Abundan en las zonas
de matorral espeso con entornos rocosos.
Reproducción: El período de gestación
es de tres meses y la camada consta de dos o tres cachorros. Estos
tienen el pelaje lanoso y oscuro con las manchas muy próximas.
Naturaleza: El leopardo mide 130 centímetros (sin
cola); pesa desde 50 hasta 82 kilos. se han descrito gran número
de razas, procedentes de las distintas partes de su hábitat.
Las famosas panteras negras no son más que leopardos afectados
de melanismo y se encuentran tanto en Java, La India como en Africa.
Vida cotidiana: Viven solitarios excepto en la época
de celo. Marcan su territorio, aunque no lo tienen muy bien definido.
la posesión del territorio es proclamada mediante señales
sonoras y odoríficas. los encuentros entre los machos son
muchas veces cruentos, mientras que las madres, hijos y hermanos
parecen tolerarse.
Alimentación-caza: Caza preferentemente de noche
y tiene bajos porcentajes de logros de caza. Se esconde durante
el día en la espesura, en las rocas y cuevas. Es uno de los
felinos mejor adaptados a la vida arbórea. Durante el día
permanece relajado en las altas ramas.
Caza al acecho, acercándose al máximo a la presa,
con una carrera muy breve. caza principalmente animales de tamaño
mediano como tortugas, liebres, pequeños antílopes,
jabalíes y monos.
Generalmente hacen presa en el cuello y rompen la columna vertebral
de su presa. Es el único animal que mata por el gusto de
matar, aunque no tenga hambre.
Árboles-despensa: Las presas mayores, seguramente
para evitar hurtos por parte de las hienas y leones, son escondidas
en lo alto de los árboles, en donde también quedan
resguardadas de los buitres, y pueden ser consumidas durante un
período muy largo.
Relación con el hombre: En todos los países
donde viven los leopardos son perseguidos, no sólo para evitar
los daños que causan en los animales domésticos de
los poblados, sino también para aprovechar sus apreciadas
pieles.
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