Saúl Bazo y Etienne Nteyamba dicen «sí para siempre» a los Combonianos
Published on September 7, 2026
«Después de 15 años, en tierra de España, se cumple el sueño de san Daniel Comboni, [salvar África por medio de África]. Dos hijos de África se consagran por medio de la profesión perpetua de los votos de castidad, pobreza y obediencia a la misión ad gentes como misioneros combonianos», Miguel Ángel Llamazares.Por Boniface Gbama (texto) y Justus Oseko (fotos)El pasado 5 de septiembre tuvo lugar en la casa provincial de Madrid la profesión de los Votos Perpetuos de dos jóvenes misioneros: El mozambiqueño Saúl Bazo y el congoleño Etienne Nteyamba. Delante de la Iglesia y del P. Miguel Ángel Llamazares, Provincial de los combonianos en España, representando al P. Luigi Fernando Codianni,
Superior general de los Misioneros comboninanos, Etienne y Saúl sellaron así su entrega definitiva al Instituto.

No fueron pocos los que quisieron acompañarles. Además de Madrid, llegaron familiares y amigos desde Barcelona, Palencia, Granada y Mozambique, hasta sumar más de 80 personas en la capilla. Vestidos con albas litúrgicas diseñadas con el logo del Instituto, cada candidato estuvo rodeado de los suyos. Saúl, de su padre, Ribeiro José Bazo, y de su madrina, Lucrecia Venancio Mateus, ambos venidos desde Mozambique en representación de toda la familia. Etienne, de su madrina, Lourdes Altés Juan, y de Peio Sánchez, párroco de la Iglesia Santa Ana de Barcelona, lugar donde Etienne realizó la pastoral con los inmigrantes.

Presidió la eucaristía Miguel Ángel Llamazares quien dejó claro desde el inicio de la homilía el sentido de lo que se celebraba:
«Hoy no participamos en un trámite, algo que hay que hacer porque "ya toca" al final del proceso de formación. Asistimos a un sí para siempre, a una entrega total».Llamazares explicó el sentido de los tres votos
-castidad, pobreza y obediencia- y añadió una cuarta dimensión que, dijo, los atraviesa todos: la misión. Y situó ese «sí» en una historia mucho más larga que el propio día de la celebración: «El sí, para siempre, que profesáis hoy no empieza ahora. Empezó el día en que el Señor os miró en vuestra tierra, en vuestra familia, en la parroquia o en algún encuentro. Hoy lo confirmáis ante la Iglesia», recordó el Provincial de España.

La celebración, animada con cantos, procesiones y los tambores africanos y las guitarras que los escolásticos trajeron desde Granada, se prolongó más de dos horas. Terminada la misa, todos los participantes compartieron un momento fraterno con la comunidad.
El próximo sábado, 12 de septiembre, Saúl y Etienne serán ordenados como diáconos en la parroquia comboniana de la Virgen de la Mercedes, Granada.
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