
El Museo Africano Mundo Negro de los Misioneros Combonianos ha cerrado una nueva edición de la exposición Belenes del Mundo, abierta al público entre el 24 de noviembre y el 7 de enero, con un balance muy satisfactorio tanto en afluencia de visitantes como en repercusión solidaria.
La muestra ha reunido 255 belenes procedentes de diferentes países, ofreciendo una visión diversa del belén como manifestación cultural y religiosa en distintos contextos del mundo.
Durante el periodo de apertura, la exposición registró un total de 4046 visitas. Las mañanas estuvieron protagonizadas principalmente por asociaciones culturales y grupos organizados, mientras que las tardes y los fines de semana concentraron mayoritariamente a familias y visitantes individuales.
Los donativos recaudados se destinaron íntegramente al proyecto Bentiu, en la diócesis de Bentiu (Sudán del Sur), concretamente a la escuela primaria San Martín de Porres, vinculada a la catedral. El centro escolar atiende a 1669 alumnos, en su mayoría hijos de familias desplazadas que viven en condiciones de extrema precariedad.
La exposición también generó una notable respuesta del público, reflejada en numerosas dedicatorias y mensajes de agradecimiento. Entre ellos, destacan testimonios que subrayan la continuidad de la muestra a lo largo de los años, su valor cultural y su dimensión solidaria.
«Llevo viniendo más de 10 años y cada año es más bonito que el anterior. Todos los belenes son preciosos y se nota la dedicación puesta en cada uno».
«Como cada Navidad, hacer un hueco para venir a visitar los Belenes del Mundo es un regalo esperado y que calienta el alma. Genial exposición que toca el corazón y nos recuerda el auténtico meollo de lo que celebramos en estas fechas».
«Muchísimas gracias por este regalo de exposición tan humana y que refleja que somos una casa común. Esto es lo que hacen los padres misioneros combonianos: traducir en la vida real el mensaje de Jesús. Todos son preciosos y sin duda el de la R.D. del Congo, que refleja la realidad de la vida hoy, en guerra, es auténtico y precioso. Os felicito de corazón».


Desde el Museo Africano de los Misioneros Combonianos se ha querido agradecer la participación del público y la colaboración de las personas y colectivos que, con su visita y sus donativos, han contribuido a que esta iniciativa cultural se traduzca en un apoyo concreto a la educación y alimentación de menores en situación de vulnerabilidad.
Compartir este artículo